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Jueves, 24 de septiembre de 2015  |  NÚMERO 3 Acceda a nuestra hemeroteca
SEMINARIO SOBRE NUEVOS MODELOS DE APROXIMACIÓN AL CÁNCER
Inmunología oncológica: tantas esperanzas como dudas
Estas terapias aumentan la supervivencia a largo plazo, pero quedan muchas cuestiones por resolver
 

Sandra Melgarejo. Segovia
La inmunoterapia aplicada al cáncer está cosechando resultados prometedores en tumores como el melanoma avanzado o el cáncer de pulmón. Pero, ¿qué pacientes son candidatos a estos tratamientos? ¿Cuándo hay que comenzar a administrar la terapia? ¿Cuánto tiempo hay que esperar para ver los resultados? Estas preguntas son las que han tratado de responder los ponentes del seminario ‘Nuevos modelos de aproximación al cáncer ante la llegada de los tratamientos inmunoterápicos’, organizado por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), en colaboración con MSD. “La inmuno-oncología está dando resultados muy interesantes y nos permite tener más opciones para nuestros pacientes, pero quedan aún muchas cuestiones por resolver”, ha reconocido Pilar Garrido, presidente de la SEOM, al tiempo que ha recordado que, globalmente, “la mortalidad del cáncer está disminuyendo”.

De izq a dcha: Alfonso Berrocal, jefe de sección del Servicio de Oncología del Hospital General Universitario de Valencia; Félix del Valle, director de MSD Oncología en España y Portugal; Pilar Garrido, presidente de SEOM; Amparo Valladares, directora asociada en Outcomes Research & Pricing de MSD en España; Javier de Castro, jefe de sección del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario La Paz; Begoña Barragán, presidenta del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (Gepac).

Como ha explicado Alfonso Berrocal, jefe de sección del Servicio de Oncología del Hospital General Universitario de Valencia, estos nuevos fármacos potencian el sistema inmunológico para que reconozca a las células tumorales, por lo que el planteamiento del mecanismo de acción supone un “cambio de paradigma en el tratamiento”. “Hemos dejado de apuntar a la célula tumoral para enfocarnos en el paciente”, ha comentado. “La inmunoterapia oncológica muestra buenos resultados en la supervivencia a largo plazo y una baja toxicidad que tiene tratamientos muy específicos con inmunosupresores, nada que ver con los efectos secundarios a los que estábamos acostumbrados”, ha añadido.

No obstante, Berrocal ha identificado varios retos asociados a la inmunología. Por un lado, falta formación de los profesionales implicados en el manejo: “Se estudia de forma superficial en Medicina y, aunque hay que reconocer el gran esfuerzo de los oncólogos médicos por formarse, faltan conocimientos en otros profesionales, como oncólogos radioterápicos y médicos de Atención Primaria y Urgencias”.

Todavía no hay marcadores predictivos para seleccionar a los candidatos al fármaco
Por otro lado, no beneficia a todos los pacientes, pero no hay marcadores predictivos para seleccionar a los candidatos. Sin embargo, hay características de los pacientes que pueden contribuir a desarrollar modelos para prever a quiénes puede favorecer: “No está recomendada en enfermos con extensión tumoral por su latencia de acción (de tres a cuatro meses); cuanto más distinto sea de las células normales del organismo mejor es la respuesta inmunológica, de forma que a mayor número de mutaciones mayor probabilidad de respuesta; y cuando la respuesta inflamatoria al tumor inicial es significativa las posibilidades de responder a la inmunoterapia son mayores”.

En la misma línea, Javier de Castro, jefe de sección del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario La Paz de Madrid, ha señalado que “las cuestiones a resolver son identificar qué pacientes son candidatos, desarrollar biomarcadores que seleccionen la eficacia, aprender en qué momento debe administrarse, saber si tiene que hacerse en monoterapia o en combinación y combatir los efectos secundarios”.

Dificultades en el acceso

Otro de los asuntos que más preocupan a médicos y pacientes son las dificultades en el acceso a estos nuevos tratamientos. “Es duro saber que existen y que no hay forma de acceder a ellos. Este proceso debería ser extraordinariamente dinámico y rápido, pero no es así”, ha lamentado Berrocal. Según ambos especialistas, desde los primeros resultados en ensayo clínico hasta la autorización por las agencias reguladoras, estos fármacos se han suministrado por los laboratorios de forma gratuita en programas de acceso expandido. “Las autoridades sanitarias piden biomarcadores debido al alto precio de los fármacos, faltan ensayos sobre la duración del tratamiento y es necesario acumular más información”, han añadido.

El desarrollo de ensayos clínicos está obsoleto para los nuevos medicamentos
De Castro ha incidido en que “el desarrollo de ensayos clínicos está obsoleto para los nuevos medicamentos. La burocracia obliga a realizar estudios adicionales que aumentan el coste, pero, al final, solo se tiene en cuenta el gasto farmacéutico, no todo el proceso”. En este sentido, Amparo Valladares, directora asociada en Outcomes Research & Pricing de MSD en España, ha manifestado que “una hora de retraso en la aprobación de un fármaco oncológico cuesta 260 años de vida” y ha reclamado “una colaboración estrecha entre la industria y las autoridades sanitarias”.

Por su parte, Begoña Barragán, presidenta del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (Gepac) ha reivindicado que se debe trabajar para garantizar el acceso a este tipo de innovaciones, con el punto de mira puesto sobre el beneficio que suponen para los pacientes para, de esta forma, evitar las inequidades porque “el código postal determina el tratamiento que recibe cada paciente”. “La inmunología significa esperanza porque ofrece más opciones y menor toxicidad, pero, al mismo tiempo, hay que tener cautela porque, aunque los resultados son prometedores, no sirven para todos los tipos de cáncer ni para todos los pacientes”, ha recalcado.

Melanoma avanzado y pulmón

El melanoma avanzado es el primer tipo de cáncer en el que las nuevas terapias inmunológicas lograron modificar la historia natural de la enfermedad. “No solo ha mejorado la supervivencia, sino que ha permitido hablar de supervivencia a largo plazo”, ha asegurado Berrocal. “En cáncer de pulmón, los primeros resultados obtenidos en ensayos clínicos realizados como tratamiento de segunda línea muestran un beneficio superior a la quimioterapia. Ahora queda por determinar en qué momento de la enfermedad es mejor aplicar la inmunoterapia o si será eficaz en todos los pacientes”, ha explicado De Castro.

“Las próximas indicaciones, posiblemente, sean en cabeza y cuello”, ha anunciado Berrocal. “Queda mucho camino por recorrer y muchas cuestiones por resolver, pero hay una eficacia demostrada”, ha concluido De Castro.

 

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